Quizás
la pregunta correcta sería: ¿cuánto dinero
necesitas para vivir bien?
Porque la felicidad no tiene estrecha relación con
el dinero que poseas. Sí, ya sé que como se
le atribuye al algún personaje famoso: "más
vale ser rico y sano que pobre y enfermo". Pero todos
sabemos que entre la riqueza y la pobreza hay muchos matices
que poco o nada tienen que ver con el dinero.
El
ser humano por educación o mejor dicho mala formación
tiende a pensar en términos de escasez. Cuando se despierta
sin importar lo que haya dormido, piensa que no fue suficiente
y que la calidad del sueño no fue buena. Luego se asusta
porque no tiene suficiente tiempo para llegar al trabajo.
Una vez en el trabajo piensa que los compañeros no
trabajan lo suficiente y que el empleador no les paga lo necesario
o lo que merecen. Si forman parte de una comunidad solidaria,
los voluntarios no son suficientes o el trabajo es demasiado,
las donaciones son pocas.
Observa
las conversaciones cotidianas medias y verás que el
"no tengo" o "no es suficiente" son las
ideas que dominan los temas. Por ello es que el dinero se
toma como el vértice de cualquier pirámide vinculada
a la escasez. Para que tenga un buen descanso, tiempo suficiente,
buenos compañeros, buenos empleadores, buenos voluntarios,
mejores donaciones, etc, etc, es imprescindible tener DINERO.
Como
dice el refrán popular "Poderoso caballero don
dinero".
Los
humanos contabilizamos lo que nos falta con el cerebro y lo
que tenemos con el corazón, por eso es más fácil
hacer un listado de lo que carecemos que de lo que tenemos
en abundancia.
En
estas épocas de crisis de valores y económicas,
no estaría mal que empezáramos por hacer un
balance de todo lo que tenemos, bienes materiales y valores
inmateriales, para darnos cuenta de que somos mucho más
ricos de lo que pensamos.
Cambiemos
el pensamiento de escasez por el de equilibrio y liberaremos
una buena cantidad de energía que nos traerá
la cantidad necesaria de cosas buenas.
Una
vez que aprecies la luna por las noches, el atardecer, la
sonrisa de los niños, el amor que sientes por tu pareja,
la belleza de la naturaleza y te sientas dichoso de poder
disfrutar tanta riqueza, el dinero suficiente para tus necesidades
vendrá solo. Se trata de cambiar el ángulo de
tu apreciación. En lugar de pensar en escasez y convertir
tu vida en eso, piensa en abundancia de cosas bellas, percibiendo
cuántas están a tu disposición gratis.
Gentileza
Liliana Buratti
Vida
Positiva